Magny-Cours (Francia), Álvaro FAES,
enviado especial de LA NUEVA ESPAÑA
«Ya está bien de preguntas sobre el futuro. Llevamos ocho carreras, queda mucha temporada por delante y no pienso quedarme sin podios y sólo con nueve puntos esta temporada. Voy a darlo todo hasta el final del año. El 150 por ciento en cada carrera». Fernando Alonso quiso zanjar en Magny-Cours la duda que él mismo había abierto unos días antes. Recibía el asturiano un premio en la residencia de Francia en Madrid y avanzó que no tomaría decisiones sobre con qué escudería correría en 2009 hasta el final del presente campeonato. Perfecto para desatar las especulaciones. La quiniela de moda en el paddock se centra en adivinar el equipo de Alonso. Renault, BMW y Ferrari forman un triángulo del que saldrá su siguiente escudería.
Correr con BMW
La idea de recalar en el equipo germano-suizo no es descabellada, aunque parece de difícil consecución. Mario Theissen, responsable del equipo, dijo que en agosto anunciará sus pilotos. Es costumbre de la casa, aunque tengan contrato en vigor, como es el caso de Kubica, pero no el de Heidfeld, pendiente de renovación y en la cuerda floja por sus malos resultados. «Tenemos una política muy clara. No anunciamos nada sobre el futuro de nuestros hombres hasta agosto. Y anunciamos su renovación año a año, aunque tengan contrato en vigor para más de una temporada», aclara.
El anuncio veraniego es innegociable. Algo parecido sucedió el año pasado. Theissen se interesó por Alonso. En algunos círculos dicen que incluso le hizo llegar una oferta en firme, pero el asturiano no pudo comprometerse al no tener asegurada su salida de McLaren. Y no esperaron por él.
Seguir en Renault
La marca del rombo se juega la continuidad de Alonso en unas pocas carreras. De las mejoras que pongan en sus manos y de las garantías deportivas que le ofrezcan dependen que decida seguir con ellos. Si no puede escapar hacia BMW junto a su amigo Kubica, continuar en casa es la opción más factible. Queda descartada una aventura en otro equipo medio. Si Renault continua con progresos como los que muestra ahora, podría ofrecer a Alonso un coche capaz de subir al podio asiduamente, e incluso de dar alguna sorpresa en forma de victoria. Sería una transición perfecta hacia la deseada Ferrari.
Los rojos, sólo en 2010
El tándem Raikkonen-Massa nunca se rompería antes de 2010. El contrato del finlandés tiene vigor hasta el finales de 2009. A partir de ahí, quedará en manos del equipo la decisión de prolongarlo. El piloto tendrá 31 años y deberá llegar a un acuerdo si desea continuar. Históricamente, Ferrari no tiene tradición de romper contratos antes de tiempo. En los últimos años sólo han hecho con Barrichello y porque fue el brasileño quien lo pidió para firmar un gran compromiso con Honda. La puerta se abriría para Alonso si el finlandés no siguiera en el equipo. Podría darse incluso una curiosa pareja Alonso-Massa. El brasileño está muy integrado en el mundo de Ferrari, tiene el cariño del equipo y es muy admirado. Los resultados que obtengan los coches rojos esta temporada tendrán mucho que ver en el desarrollo de los acontecimientos. Mientras tanto, Alonso pilota para mejorar esta temporada y aguarda, con la carta de Renault segura entre sus manos, antes de tomar una decisión.