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Alonso opta por lo práctico

Martes 8, julio 2008

El Campeonato del Mundo de F1 tiene tres pilotos empatados a puntos más de un año después de la última ocasión, en el Gran Premio de Bahrein de 2007. Tras dicha carrera, disputada el 15 de abril de 2007, el español Fernando Alonso, entonces en McLaren; el finlandés Kimi Raikkonen (Ferrari) y el británico Lewis Hamilton (McLaren) compartían el primer puesto con 22 puntos. Ahora, tras el GP de Gran Bretaña, aparecen de nuevo Hamilton (McLaren) y Raikkonen (Ferrari), en tanto Massa (Ferrari) ocupa el puesto de entonces de Alonso. 

 
Se anuncia un nuevo Alonso para las nueve fechas que le quedan al Campeonato. Un piloto más parecido al infalible y prudente que se vio en Silverstone, que al ambicioso pero arriesgado, incluso algo temerario, de las carreras anteriores, sobre todo en Canadá y Mónaco. Ahora, el objetivo será poner a Renault a continuación de las tres escuderías que mandan en el campeonato de constructores: Ferrari, BMW y McLaren. Se trata de ayudar al equipo a ganarse la cuarta posición, de recortar la distancia que a la marca del rombo le llevan Toyota (25 puntos), Red Bull (24) y Williams (16). Para Alonso se han acabado los juegos y las apuestas imposibles. Lo dijo tras la carrera del domingo porque también quiere poner orden al recuento individual. Detrás de los seis pilotos de los equipos grandes, el lugar donde pretende colocarse Alonso, están Trulli (20 puntos) y Webber (18), que mejoran los 13 del asturiano.

Al final de cada año, Bernie Ecclestone destapa la tarta y comienza el reparto. La enorme suma que suponen los ingresos por los derechos de televisión busca acomodo en muchos bolsillos. A cada equipo le corresponde una porción, según los puntos conseguidos durante la temporada. El método premia el trabajo de varios meses y fue el que aprobaron las escuderías hace años, en un Pacto de la Concordia ya caducado, que no tardará mucho en comenzar a negociarse de nuevo. De ahí también puede venir el último interés de Alonso.

La Fórmula 1 es un deporte de pura estadística. Diversas publicaciones recogen los resúmenes anuales que añaden a los anteriores para elaborar interminables clasificaciones históricas. Y ahí sólo valen los números. Pasados los años, pocos recuerdan a un piloto batallador o con mala fortuna. Pesa y mucho la estadística, que también vale cada año a la hora de negociar contratos, derechos de televisión o alquilar unos pocos centímetros cuadrados en el mono o en el coche de la escudería. El fin último es acumular todos los puntos posibles según las posibilidades que ofrezca la máquina. Después de nueve carreras, Fernando Alonso sólo tiene trece. Es el noveno en la clasificación individual pero lleva el peso en el avance del equipo, al que Nelsinho Piquet sólo aporta dos.

En Silverstone, el ovetense tiró de manual y terminó sexto. No hizo una gran carrera, pero fue de los pocos que siempre mantuvo el coche sobre un asfalto empapado, encharcado y resbaladizo. Y añadió tres puntos a su cuenta. Triste botín para alguien que no hace mucho luchaba por los títulos, pero acorde al potencial de su monoplaza.

El dos veces campeón del mundo anunció una nueva actitud. «En Canadá y Mónaco intenté cosas que no salieron y ahora el objetivo era acabar y conseguir puntos». Se acabaron las carreras a la heroica en busca de una gloria que se le resiste. Nueve fechas, medio Campeonato, le hacen cambiar la táctica. Hubo varias carreras locas pero en ninguna se le pusieron todas las circunstancias a favor para subir al podio. Williams, Toyota, Red Bull y, desde el domingo pasado Honda, ya tienen el suyo. Alonso lo buscó con ahínco pero su propia precipitación en algunas ocasiones (Mónaco) y el desacierto a la hora de elegir estrategia en otras (Canadá y Gran Bretaña) no le permiten subir al cajón. La nueva filosofía es clara. «No hay que obsesionarse. Debemos sumar todos los puntos que podamos para ser los cuartos por equipos al final del año», dice.

La nueva actitud coincide poco con el espíritu ganador del ovetense, pero sí con el pragmatismo matemático de la Fórmula 1, con las muchas y variadas clasificaciones que se elaboran atendiendo a las estadísticas y con el mayor valor pecuniario que se le concede a los pilotos y escuderías según estén más arriba en el listado del final de la temporada. A Alonso le quedan nueve carreras para recortar distancias que son pequeñas, con aportes de puntos que llegarán a cuentagotas, incapacitado como está el R28 para sumar de diez en diez. El asturiano sigue siendo un piloto fiable y de su regularidad dependerá que pueda conseguir su nuevo objetivo.

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