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Palos desde Inglaterra

Domingo 3, agosto 2008

Budapest (Hungría), Álvaro FAES,
enviado especial de LA NUEVA ESPAÑA
Es lo que tiene estar continuamente expuesto. Que aparecen las preguntas, que a veces son incómodas y que es necesario contestarlas con sinceridad, al menos según el patrón de comportamiento de Fernando Alonso. El asturiano habla durante casi una hora, en varios idiomas, cada día de Gran Premio y su transparencia a veces levanta suspicacias. En Inglaterra, ayer se revolvían contra el ovetense, precisamente por explicar cómo se sentía en McLaren, un año después de que la FIA le arrebatase la pole por obstaculizar a Hamilton en el pit lane. 
«Alonso utiliza el aniversario para reabrir las heridas con McLaren». Así encabeza «The Guardian» un artículo que arremete contra el español, después de escucharle decir que si hubiese continuado en su antiguo equipo, «no estaría autorizado a ganar, igual que pasa ahora con Kovalainen». Alonso rememoró todo lo que pasó hace un año en Hungría, cuando se desataron con violencia las diferencias con el equipo. «Prefiero ser sexto con Renault que tercero con McLaren. Estoy más contento este año», dijo. Suficiente para desenterrar viejos fantasmas. «Fernando Alonso persiste en su hostilidad contra McLaren», dice el rotativo. Sin referirse a McLaren, la referencia del asturiano no dejó lugar a dudas. «Soy feliz por estar en un equipo que me apoya al cien por ciento y sabiendo que todos trabajan día y noche para darme el mejor coche. Un día seremos séptimos, otro, quintos, y si algún día llegamos al podio, todos acudirán a celebrarlo», explicó con claridad Alonso.
«The Guardian» lo interpreta como una «ofensa deliberada a Ron Dennis», después de que el jefe de McLaren negase órdenes de equipo tras el fácil adelantamiento de Hamilton a Kovalainen en Hockenheim. Cree, además, que el resentimiento de Alonso responde a una «manifestación de su frustración, después de que el equipo no le garantizase prioridad sobre el joven debutante Hamilton».
Y aunque el rotativo se refiere a Alonso como «uno de los pilotos con más talento entre los de su generación», califica su estancia en Renault como un «premio de consolación» y condena al asturiano a «continuar en el limbo con un coche que no le permite mostrar su talento».